Vigilante, policía, bombero, militar o funcionario de instituciones penitenciarias: ¡Recupera la motivación!

Sea cual sea tu profesión de servicio. ¿Recuerdas el día en que aprobaste la oposición u obtuviste tu plaza?, ¿recuerdas ese sentimiento de plenitud por haber llegado a una meta?, ¿recuerdas la motivación que te permitió llegar allí?

Ahora obsérvate con honestidad en el presente. ¿Qué ha cambiado? Los años de profesión y experiencias te dan una vista particular de cómo ha cambiado el mundo y la sociedad que te rodea, provocándote en ocasiones una sensación de que ya nada es como era, de que el trabajo cada vez es más complicado y menos valorado o que los medios materiales no llegan; además no es algo que te imagines, es un hecho irrefutable… o al menos eso te parece.

¿Cuánto de cierto hay en el párrafo anterior? Probablemente algo de verdad hay, pero ahora yo te pregunto: ¿tú has cambiado? ¿has perdido algo por el camino? ¿dónde está esa ilusión del principiante?

Casi 20 años de policía (en mi caso) dan para muchas preguntas y también para muchas búsquedas fallidas y respuestas sin salida. Una cosa sí es cierta, todo cambia constantemente, incluida tu visión de la vida y de tu profesión.

¿Qué tal si te centras en lo que sí puedes cambiar? Tu visión, tus anhelos, tus emociones y cómo éstas te afectan son cuestiones que dependen directamente de ti.

El poder de cambiar sólo está en ti, lo que no quiere decir que lo hagas sin compañía o sin ayuda. El poder de avanzar y de dejar las cuestiones que te lastran atrás, está en ti. El poder de recuperar el aliento fresco del principiante te pertenece sólo a ti.

Doy por hecho que tienes una profesión jodidamente dura, por lo que estás preparado de sobras para tomar decisiones, lo haces cada día. Te invito a que lo sigas haciendo también en tu vida privada. Y si no encuentras la manera, busca que alguien te acompañe, alguien que te de herramientas para encontrar lo que buscas y avanzar.

Si quieres esa ayuda, yo te la ofrezco, ve al apartado de contacto y envíame un mensaje por watsapp o email. Recuerda que la primera entrevista es gratuita y sin compromiso.

Por último, si sabes que necesitas un cambio o recuperar algo que te emocionaba y que perdiste, no dudes en dejarte ayudar. La solución sobre todo se encuentra en ti, en lo que tú decidas hacer a partir de ahora.

Recuerda: Confiar en ti mismo no garantiza el éxito, pero no hacerlo garantiza el fracaso”. Albert Bandaura

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